domingo, 18 de febrero de 2007

Castorera y Lago Fagnano (Tierra de Fuego)


Para muchos, el interés hacia Ushuaia se limita a su situación geográfica, pero hace falta destacar su entorno único. Es el principal punto de enlace con la Antártida y con parada obligatoria, por ese motivo acoge gran número de viajeros con la intención de visitar el sexto continente. La pintoresca ciudad, está formada por apenas cuatro cuadras verticales y doce horizontales que forman el centro, y algunos pequeños barrios que lo rodean. Por la distribución de las viviendas, nos da la sensación que nunca ha existido "un plan urbanístico", ya que cada casa está colocada sin seguir ninguna estructura respecto a las demás. Eso si; todas ellas son casas unifamiliares de madera, con tejados de aluminio, pintadas de colores llamativos que dan mucha vida y diversidad a sus calles. Las señales de tráfico no son importantes para sus habitantes y se ven muy pocas. La norma que se respeta es dar preferencia a los vehículos que circulan por las calles perpendiculares al canal, sobre los que van en paralelo. Y los peatones, aunque son más respetados que en el resto del país, deben seguir "luchando" cada vez que deciden cruzar una calle...
Ayer tuvimos el placer de recorrer los alrededores de la ciudad. Alquilamos un coche y visitamos todo lo que pudimos, a pesar del día frío y lluvioso que nos acompañó. La verdad es que para aquellos que buscan aventuras polares, singulares rutas de senderismo o trekking, esquí de primera categoría, montañismo, deportes de aventura... Ushuaia es el lugar idóneo.
Primero nos dirigimos al Parque Nacional "Tierra de Fuego" donde pudimos contemplar la belleza del Río Lapataia, el Lago Verde, el Lago Roca y las increhibles castoreras... Nunca antes habíamos podido ver castores en su habitat natural y nos impresionó. Los castores no son animales originarios de la zona. Fueron traidos por los europeos y por ello han debido superar difíciles situaciones climatológicas y geográficas de la zona para su supervivencia. Vimos cantidad de conejos y liebres en libertad, caballos, infinidad de aves... Tuvimos la oportunidad de ver águilas y un cóndor andino!
La estación de tren "El fin del mundo" está ubicada en este parque y también la visitamos.
La segunda parte de la ruta la dedicamos a conocer la parte este de Tierra de Fuego. Pudimos seguir disfrutando de las impetuosas montañas que nos rodeaban, las cuales nos hacian sentir que no eramos "nada" a sus pies. Llegamos a la Bahía Ensenada, desde la que se veía la Isla Redonda; el Lago Escondido, el Lago Fagnano de una magnitud enorme y acabamos el recorrido visitando la finca Harbenton y sus alrededores, vivienda más antigua de la isla, desde la cual se puede disfrutar de lindos paseos y se alcanza a ver parte chilena de la Patagonia.
Nos pareció una salida de categoría 10 por la riqueza de paisajes, naturaleza y fauna.
Hoy nos vamos a El Calafate, también zona patagónica, pero más al norte y cercana a Chile. Os seguiremos contando!

sábado, 17 de febrero de 2007

El fin del Mundo desde el cielo



Cementerio y Museo Marítimo de Ushuaia EL PRESIDIO



Mar rodeado de montaña y montañas rodeadas de mar



Ushuaia


Por fin se ha cumplido uno de nuestros sueños, llegamos a Ushuaia.
Con estas palabras andinas os escribimos desde uno de los cibers más australes del mundo, os escribimos desde la isla grande de Tierra de Fuego, os escribimos desde el final del Mundo, desde Ushuaia.
Ushuaia es la puerta de salida al continente antártico. Tierra de Fuego, bañada por aguas antárticas, pacíficas y atlánticas, es uno de los parajes más singulares del planeta. Las cuatro estaciones se dan en un mismo día y durante casi todo el año. Puede hacer un fuerte sol, llover, hacer frío, nevar o un fuerte viento. Todo puede pasar en esta ciudad pintoresca, rodeada de pingüinos y leones marinos, que nace y muere entre montañas. Aquí, en verano, nunca se excede de 20º, aunque ahora se tiene una media de 10º. En su día más largo, el sol no llega a desaparecer nunca, sucediendo exactamente lo contrario en invierno. Sin duda, este lugar marcará huella en nuestras vidas.